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Entradas

De cómo sobreviví al sismo en Ciudad de México

–Métete debajo de la puerta–, me dijo Yeleiza. –¿Qué? –Debajo de la puerta. Rápido–. Me metí debajo de la mesa. –No ahí, no. Debajo de la puerta. –Coño, voy. –Dije confundido. Con la laptop aún en el brazo y Skype andando, abrí la puerta.
Estaba la vecina saliendo en pijama. Nunca había cruzado una palabra con ella.
–¿Qué hacemos?, –me dijo con la confianza que te da el no saber si vas a morir. –Vayan al ascensor dijo Yeleiza. Es la zona más segura. –¿Qué? –Dijo la chama– No, no, vente–. La jeva avanzó con sus chancletas y su pijama de Hello Kitty hacia el fondo del pasillo. –¿Adónde?– Le dije chao a Yeleiza con la mano y cerré la laptop. Di unos pasos adelante y dejé la puerta de la casa abierta. Las parades se movían como cuando borrachos intentamos ir al baño en el ferry express a Puerto La Cruz. –Corre, ¡ven! ¿O quieres morir?–

Un día antes.
Estaba en el Woko con unos amigos. Entre chelas y risas oíamos al último comediante de la noche. De la nada suena una sirena. El pana en tarima se calla…
Entradas recientes

Playlist: Venezuela añorada (mientras todo se derrumba)

Si extrañas Venezuela
Si has vivido cómo el país se fue a pique
Si te quedaste a luchar
o si te fuiste
Si sientes que la oposición te defrauda
Si sabes que ya más nunca será lo mismo
y eso te pone nostálgico, melancólico y muchas veces triste
Si crees que somos la Corea del Norte latinoamericana y que estamos peor que Cuba
Si no sabes ya qué hacer,
pero la música te ayuda –algunas veces–…


...esta playlist es para ti.



Es una selección de temas clásicos de varios géneros musicales de grupos y cantantes venezolanos que debería ponerte un poquito más feliz... o incluso triste.

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Ciudad Fénix

Marico, a Juan Andrés la compañía lo va a trasladar pa’ la casa. Me dijo que se va con la esposa y los hijos. Que al principio le dio como paja, pero que lo habló con la mujer y bueno se van para allá. El pana está súper contento, no sabes. O sea, medio cagao pues, pero va a echarle bolas. Los hijos de él tienen 10 y 12 años, hablan con el acento ese pajuo y jamás han ido. Juan tiene una ilusión inmensa de que los carajitos amen Venezuela como él. ¡Qué bolas esa vaina!, ¿no?
No te creo. ¿Cuándo se va?... María, yo también me voy. No aguanto este país de mierda. También me llevo a mis carajitos.
¡QUEEEEE! ¿De pana?
Sí, marica, de pana. Vamos a echarle bolas.
Berro, marico, qué sorpresota. Sabes que yo lo he estado pensando también porque todo el mundo se está yendo. Después del divorcio quiero es estar cerca de los viejos. Y bueno, ya la cosa no es como antes. Pero igual no sé. ¿Regresar?
Sí, marica. Regresar.
¿Va a ser todo como antes?
No creo, estos bichos dejaron todo hecho mierda, ja, ja,…

Reseña: La lucha de La Vida Bohème

La lucha es un álbum profundo, lleno de misticismo y, a su vez, de sencillez. Es un monstruo musicalmente hablando; uno de esos que se muestran como una criatura extraña, pero que más tarde se revela sencillo y con unos maravillosos (mágicos) poderes. En cuanto a sus líricas, éstas mantienen el viaje profundo a lo latinoamericano, a lo venezolano y a la necesidad de reivindicar la vida del y los individuos con interesantes referencias históricas y literarias. Este tercer disco está cargado de folclore y magia venezolana.
Con este álbum La Vida Bohème se reivindica a sí misma después de Será que apenas nos dejó unas pocas canciones buenas y crea otra gran cosa más allá de Nuestra, que debe ser el disco de rock más rayado de toda Venezuela después de Frisbee de Caramelos de Cianuro.




La vaina empieza con “La lucha” y esto acá puede confundirnos un poco porque arranca medio cliché: empieza con unas palabras de autoayuda de Mujica, ex presidente uruguayo, quien es amado al extremo por unos y…

De cómo boté a mi mamá en Las Vegas

No entiendo, Betty. ¿Adónde se fue? -Dije llorando dos horas después de buscar a mi madre por todo The Venetian sin éxito.




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Cuando vivía en Chicago mi mamá vino a visitarnos un par de semanas. Ella iba a cumplir 50 años y era la primera vez que iba a salir de país. Mi madre estaba súper emocionada; tanto así que todo el vuelo de ida venía mandando fotos por WhatsApp de cada esquina del aeropuerto gringo que le pareciera bonita.
Yo, la verdad, estaba medio cagado. Mi mamá no hablaba inglés. Nunca había tenido una experiencia con la ley fuera de Venezuela y, como Cadivi ya no existía, venía con unos pocos dólares que le compró a un carajo por Rattan Plaza. 
O sea, tipo que le preguntan unas vainas ahí, mi mamá responde mal y la devolvían como a la colombiana ésta que se le ocurrió decirle al carajo de inmigración que “iba a estudiar inglés” con una visa de turista (menos mal que cuando mi mamá fue a Chicago aún estábamos en la era de Obama: con Trump no sé cuán insoportables hubiera…

Vuelvan

Para Ariana, Mico, Gabriel Aron, Gabriel Eekhout, Leslie, Abril, Humberto, Josdaly, Rossi, Álvaro, Eleazar, Leyla, Alejandro, Alejandra, Darwin, Paola Giovanna, Daniela la de Paula, Vicente, Octavio, Francesco, Alexia, Giovanna Crescini, Ainhoa, Thamara, El Mope, Pedro, Lis, Carlos y Luis Revilla, Jean Lárez, Mariana José, Lorenz, Josh, Oney, Arantsa, Daniela Márquez, Irene Schreiber, Jens, Ixchel, Josué, Jessica Ortiz, Jonathan Ortiz, Fernando Quevedo, Capecchi, Ancel, Diana Coromoto, Sofía Alejandra, Fabián, Sofía Ortega, Jingyile (que algún día se irá), Indira, Mario, Oriana Fermín, Ivanna Machado, Marivi, Aniangela, María Bovio, Rosalinda, Daniela Ortiz, Carmela Camacho, Susana Rojas, Leopoldo Plaz, Alice, Luis Miguel Lárez, Cristóbal Rojas, Bea, Amalia, Selman, Isidro, Livingston, Andrea Bermúdez, Indiana, Mauro, Adriana Maulini, Irandy Handschin, Caroline Ebel, Matripa (aplausos), Juliana y Andrea Arévalo, Nicole, Gloxinia, Rosa Iginia, David Pino, Ana Turbay, María Tineo.
Hace m…

De cómo boté mi maleta mi primer día en Corea del Sur

Mi mamá tenía la razón: soy un caídodelamata.
Un mes antes, me volvía encontrar con Andrew en Minneapolis. Le conté que me iba a Seúl por unas semanas. Y él me dijo que “qué arrecho, marico”, que él tenía allá a su amiga Patricia, que le iba a mandar noséquévaina conmigo.
Jinhee y yo nos conocimos en Portland, Oregon, en el verano. Yo organiza un evento de Couchsurfing para pasar el International Beer Festival “hanging out” con alguna gente que apareciera por ahí, y ella iba de paso a visitar a unos panas de San Francisco y a darle una vuelta a la Costa Oeste gringa. Así fue como por Couchsurfing nos conocimos, nos hicimos burdepanas y me invitó a Seúl a ver cómo o mataba tigres dando clases de español o acababa los trapos y ya para el diciembre. 
El pasaje salió pingadebarato, más que ir a Venezuela. Así que después de meditarlo con la almohada, dije sí va, marico. Salí de Chicago con escala en Los Ángeles (5 horas) y después para Pekín (13 horas) y de ahí con los “layovers” terminé lle…